Explicación del Riesgo en el Intercambio de Divisas Corporativas Parte II

Riesgo de Conversión.

Una compañía que cuente con operaciones en el extranjero tendrá la necesidad de convertir a su moneda local los valores en divisas extranjeras de cada uno de esos activos y pasivos (Assets and Liabilities). Después tendrá que consolidarlos con los activos y pasivos que tenga en su moneda local, antes de poder publicar sus informes financieros consolidados (Consolidated Financial Accounts), esto es su balance general y sus informes de ganancia y pérdida (Balance Sheet, Profit and Loss Account). El proceso de conversión puede resultar en un equivalente desfavorable de los valores, en moneda local, de los activos y pasivos. Un sencillo ejemplo de un balance general de una compañía cuya moneda local es la libra (£), ilustrará el riesgo de conversión:

Ejemplo de Riesgo de conversion en divisas corporativas

En el primer año, con una tasa de cambio de £1:1.50, los activos extranjeros de la compañía tienen un valor de £200 en términos de moneda local y el total de activos y pasivos es, cada uno, de £300. La proporción deuda/valores es de 2:1. En el segundo año, el dólar ha tenido una depreciación y ahora opera con una tasa de cambio de £1:3.00. Cuando los activos y pasivos del segundo año son consolidados, los activos extranjeros tienen un valor de £100 (una caída de valor del 50% en términos de £). Para que el balance general sea equilibrado, los pasivos deben ser iguales a los activos. El ajuste se hace sobre el valor de los valores (acciones), el cual debe disminuir en £100 para que, de esta forma, los pasivos también tengan un total de £200.
El efecto desfavorable de este ajuste en los valores es que la proporción D/V, o ratio de endeudamiento (Gearing Ratio), cambia substancialmente. Este sería un problema grave para la compañía si esta hubiera hecho un pacto o promesa (Covenant) de mantener esta proporción debajo de alguna cifra acordada. La consecuencia para la empresa podría ser que el banco que prestó la deuda de £200 pida este dinero de vuelta, o que aplique una acción legal debido a un incumplimiento del acuerdo.
Otro efecto desagradable causado por la conversión es que el valor de los valores (acciones) es mucho menor. Esta no es una situación placentera para los accionistas cuya inversión tuvo un costo de £100 el año pasado, y algunos (quienes no vieron el balance general cuando este fue publicado) podrían intentar vender sus acciones. Esta venta podría deprimir el precio de las acciones de la compañía en el mercado, o podría hacerle más difícil atraer inversiones adicionales en valores.
Algunas compañías dirían que el valor de los activos extranjeros no ha cambiado en términos de la moneda local; todavía tiene un valor de £300 y sus operaciones y rentabilidad pueden todavía ser tan valiosas como lo fueron el año pasado. Esto quiere decir que no hay un deterioro intrínseco (Intrinsic Deterioration) en el valor para los accionistas. Todo lo que ha ocurrido es un efecto contable (Accounting Effect) propio de traducir una divisa extranjera. Por consiguiente, algunas compañías tienen una perspectiva relativamente relajada con respecto al riesgo de conversión ya que no hay un efecto de flujo de caja real. Si la compañía fuera a vender sus activos a la depreciada tasa de cambio del segundo año, esto crearía un impacto en el flujo de caja y el riesgo de conversión se volvería un riesgo de transacción.

Riesgo Económico.
Al igual que el riesgo de transacción, el riesgo económico (Economic Risk) trae consigo un efecto de flujo de caja para una compañía. A diferencia del riesgo de transacción, el riesgo económico se relaciona con flujos de capital no comprometidos, o con los de ventas de productos futuras que se esperan realizar, pero todavía no han sido fijadas. Estas ventas futuras, y por lo tanto los flujos futuros de efectivo, pueden verse reducidas cuando sean cambiadas a moneda local si un competidor extranjero que le venda al mismo cliente que la compañía (pero en la moneda del competidor) ve cómo su tasa de cambio se mueve favorablemente (en relación a la del cliente), mientras que la tasa de cambio de la compañía se mueve de manera desfavorable, en relación a la misma. Nótese cómo el cliente podría estar en el mismo país que la compañía (y, de esta forma, tendría la misma moneda local) y la compañía todavía estaría expuesta al riesgo económico.
Por lo tanto, la compañía perdería valor (en términos de moneda local) por razones ajenas a su voluntad; su producto, por ejemplo, podría ser igual de bueno o mejor que el del competidor, solo que ahora sería más costoso para el cliente en su propia moneda local.

Conclusión.
Los riesgos de divisas pueden tener diversos efectos en una compañía, ya sea que esta opere domésticamente o internacionalmente. Los riesgos de transacción y económico afectan los flujos de efectivo de una compañía. Mientras el riesgo de transacción representa flujos de efectivo futuros y conocidos, el riesgo económico representa flujos futuros pero desconocidos. El riesgo de conversión no tiene efecto en los flujos de efectivo, aunque podría transformarse en riesgo de transacción o riesgo económico si la compañía se diera cuenta del valor de sus activos y pasivos extranjeros. El riesgo puede ser difícil de entender, pero al dividirlo en estas categorías es más fácil observar cómo ese riesgo afecta el balance general de una compañía.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *