Tipos de Personalidad para Operar Divisas

Pablo, el Inversionista de Posición.

Pablo es un hombre ocupado con una esposa exigente, ocho hijos, cuatro perros, tres gatos, y una iguana. Sería imposible sostener una familia tan grande con un sueldo precario pero, afortunadamente, Pablo es un doctor exitoso.

A Pablo no le gusta sentarse frente al computador todo el día, pero le encanta leer sobre la economía mundial y tiene una corta lista de países, a las cuales les sigue el ritmo con las publicaciones de sus datos económicos. Pablo prefiere la operación de posición, lo que significa que cuando él entra a una operación, su período de participación está entre unas pocas semanas a un par de meses. Él sólo opera varias veces al año y, por lo general – al final del año – puede contar su número de operaciones con una mano.

Para hacerlo, él usa el análisis fundamental discrecional, lo que significa que toma una hora o dos semanales para ver qué le reporta la economía (como el PIB, los datos de empleo, el IPC, etc.). Luego, él toma una decisión sobre la forma de operación, pero no lo hace automáticamente con las señales. A causa de que las operaciones de Pablo son a largo plazo por naturaleza, sus metas de ganancia son enormes – ¡pero así mismo lo son sus precios para detener las pérdidas! Estas últimas oscilan, por lo general, entre 100-500 pips, mientras que sus metas de ganancia oscilan entre 500-1.000 pips o más. Sus operaciones tienen una gran proporción de recompensa a riesgo, lo que le permite minimizar sus pérdidas cuando comete un error, pero se gana el botín cuando acierta.

A Pablo le encanta ser un inversionista de posición porque le permite vivir. Con su actual trabajo y las obligaciones familiares, no tiene un tiempo real para consagrarse a ser un inversionista diario. Su personalidad de negociación no le pide el tomar decisiones en el calor del momento y le permite buscar tendencias a largo plazo. Como inversionista de posición, él puede hacer malabarismos entre su agitada carrera y su exigente esposa, ocho hijos, cuatro perros, tres gatos, y la iguana.

Pedro, el Inversionista Oscilante.

Pedro es un hombre soltero, dueño de una cafetería a la vuelta de la esquina, donde trabaja medio tiempo. También ha estado negociando a ratos, y su horario actual le permite observar el mercado por una o dos horas diarias.

Pedro prefiere mantener operaciones por un período más corto de tiempo, a comparación de Pablo. Él intenta predecir la fluctuación a corto plazo del precio de un par de divisas, y está dispuesto a mantener sus operaciones abiertas por más de un día o, incluso, por unos cuantos días, para darle tiempo a los movimientos de precio y capturar algun empuje adicional. En algunas operaciones, Pedro estará en alguna posición generalmente de varios días o hasta de una semana.

Pedro le dedica una hora, en el día o la noche, a inspeccionar el mercado. La primera media hora la gasta leyendo las noticias económicas más importantes del día y los reportes económicos que llegan dentro de las últimas 24 horas. Basado en lo que ha visto a nivel global, determina si las divisas que está observando serán volátiles o no. Ya que sólo mira dos o tres divisas, como máximo, no se demoran en leer los reportes más importantes del día.

Después de que Pedro ha terminado de leer las noticias y los reportes económicos, determina si el mercado tendrá una tendencia o variará en los próximos días o semanas. Sube sus gráficos y usa el análisis técnico, para encontrar buenos puntos de entrada y salida. Sus herramientas para encontrar apoyo y resistencia incluyen las fluctuaciones de Fibonacci, los canales, las líneas de tendencia, las medias oscilantes, etc. Luego, arregla órdenes límite, con niveles de enfoque de paradas y ganancias, automatizando todo al momento de entrar y salir de una operación.

Pedro ha sido bastante exitoso, ya que es capaz de pronosticar las oscilaciones diarias que un inversionista de su clase tiene que experimentar. Sus pérdidas han sido limitadas a 50-100 pips, mientras que sus ganancias han oscilado entre 100-500 pips.

Por lo general, Pedro revisa su posición una o dos veces diarias para asegurarse de que los eventos imprevistos no hayan afectado significativamente sus posiciones, para que pueda gastar el resto del tiempo en lo que él quiera; ya sea trabajando, encontrándose con sus amigos o mirando páginas de remates por Internet para añadir comics a su colección.

María, la Inversionista Diaria.

María es extremadamente impaciente y siente que siempre “necesita estar haciendo algo”. Su estilo de operaciones consiste en operar posiciones que se abren o se cierran en un día o menos. Algunos días, sólo puede operar una vez. Otros días, puede operar varias veces antes que el mercado cierre. La idea es que ella sale de todas las posiciones cuando el mercado cierra (5 p.m. EST) o cuando una sesión, tal como la europea o la asiática, termine. Como inversionista diaria, María siente la necesidad de estar en el mercado en todo momento, porque teme perder una buena operación. Además, es reacia al riesgo y le asusta perder demasiado en cada operación, por lo que usa pequeñas paradas de pérdidas.

María ha tomado años desarrollando un método consistente para sacar ganancias del mercado. Su cuenta es tan grande que podría renunciar a su trabajo, para observar el mercado todo el tiempo. Mientras está pendiente de las publicaciones nuevas de cualquier día, confía principalmente en el análisis técnico mientras negocia. Ha estado usando herramientas técnicas, tales como osciladores (CDPM, IFR, Estocástico) y las medias oscilantes, que le señalan inmediatamente cuando entran y salen operaciones de alta probabilidad. Ella sólo sigue las señales.

La mayoría de los días, María va por 10-50 pips o más, mientras limita sus pérdidas de 10-20 pips, pero de vez en cuando le hace scalping al mercado. Scalping es un método en el que se operan más contratos para tomar menos pips (por lo general, 5-10) del mercado. La mayoría de sus operaciones con scalping duran unos minutos o, incluso, ¡segundos!

Los métodos de negociación y scalping diarios le permiten a María realizar una de las tantas operaciones por día y satisface su “necesidad de hacer algo”. Su confianza en el sistema le permite permanecer con el plan y regirse a las reglas. No tiene que decidir si entrar o no a una operación – ¡ya que los gráficos lo harán por ella! Sin embargo, ella sabe que su sistema no es perfecto. Ella pierde un poco menos de la mitad de sus operaciones pero, en promedio, gana dos veces más de lo que pierde. A la larga, ella ha ganado en el mercado de forma consistente. Ahora, es capaz de trabajar desde su casa, ser su propia jefa y tomarse un tiempo para viajar a donde ella elija.

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